Pequeños apuntes de algunas de las sesiones realizadas para distintas publicaciones, como el Magazine de la Vanguardia, Viajar...etc.
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Aura Garrido
Próxima publicación en Magazine de la Vanguardia: Domingo 17 nov.
http://www.lavanguardia.com/magazine/20131115/54394051663/aura-garrido-miradas-magazine.html#.UoYncGSR6AU.twitterMaría Galiana

De la sesión para Magazine, Vanguardia ( próxima publicación)
http://www.lavanguardia.com/magazine/20131018/54392091556/maria-galiana-entrevista-magazine-20-octubre-2013.html
Juan Diego Botto
Próxima publicación en Magazine ( Vanguardia)
http://www.lavanguardia.com/magazine/20130830/54379575392/juan-diego-botto-entrevista-magazine.html#.UiGexg1MqDw.twitter
Jamie Cullum
Dos horas de espera, 8 minutos para fotos. Las cosas no cambian, bueno sí, a peor. Menos mal que Jamie estuvo bien. Simpático y dispuesto. Estos son dos esbozos de la mini sesión para Magazine.
En Londres, 2005
http://www.lavanguardia.com/vida/20130614/54375548525/jaime-cullum-miradas-magazine.html
JUAN DIEGO
De la sesión con Juan Diego, próxima publicación en Magazine ( Vanguardia)
http://www.magazinedigital.com/reportajes/los_reportajes_de_la_semana/reportaje/cnt_id/9308
Michelle Jenner
De la sesión para la portada de Ronda, ésta es una de esas fotos que no se utilizan, pero es de mis favoritas
María Valverde
Próxima publicación para el Magazine de la Vanguardia. Una foto "sobrante" de la serie en b/nhttp://www.magazinedigital.com/reportajes/sobre_ellos_y_ellas/reportaje/cnt_id/8121

CHIAPAS
Uno de los retratos del reportaje sobre Chiapas que hice en el 98. Desde entonces, éste en concreto, lleva acompañándome de una forma especial. Una gran mujer para hoy. ( 8-3-2012)
Madrid 8-3-2013 ( Metro:Pacífico, 18:00h)
Hoy ha sido un día de cumpleaños de bolas. Para los que tienen niños, todavía pequeños, saben a que me estoy refiriendo. En concreto tres cumpleaños, en el mismo sitio. Había muchos niños y muchas madres. Madres de todos los tipos. La mayoría currantas y exhaustas un viernes por la tarde, más complicado de lo normal, por eso del tráfico imposible en el centro cuando llueve, el metro hasta las trancas y los buses a rebosar. Luego cuando llegas, el cumple de bolas es un griterío ensordecedor y es el calor que sientes allí agachada -todavía con el abrigo puesto, en la entrada, aplastada por otras madres y otros niños-, mientras le quitas las botas de goma y se las cambias por unos calcetines, y le pones el peto de color -que distingue al grupo de tu hijo de los otros grupos- y es el cansancio, después de todo el día porque has dormido mal, -y mientras, como digo, allí agachada pensando y con los ojos que se te cierran, hasta que por fin consigues enderezarte y tu hijo ha desaparecido, con otros veinte tras una red, donde esperan otros tantos brincando entre movimientos descontrolados, propios también de un viernes-, y es la impotencia, cuando tú ya sabes que no puedes hacer nada por él para salvarle dentro de esos cuatro pisos, de caos, goma y plástico, que le han engullido.
A mí, la verdad, es que como terapia de choque me ha venido bien. Porque no hay mejor terapia para devolverte a la realidad, y quitar ansias y tormentos, -por lo menos dos horas- que un baño de madres. Ya que por muy superficial, superfluo, innecesario...que pueda parecer un cumpleaños de bolas -con la consabida receta de que a estos niños de hoy no les falta de nada...etc.- creo que la abnegación y la entrega de cada una de esas madres sólo es comparable con el amor incondicional que sienten por esos niños, que ahora se oyen a lo lejos. Y pescando de aquí y de allá en el popurrí de sus palabras, de conversaciones entrecortadas, risas, comentarios de todo tipo..., sé que cada una de ellas se entregaría de la misma manera y optimismo, cualquiera que fueran las circunstancias, con o sin cumpleaños, con o sin cosas innecesarias y superfluas. De la misma forma, que sé que mi hijo, sería igualmente feliz con los otros veinte sin necesidad de esa jaula de colores, que maldita la gracia que en el fondo nos hace a todas, como bichos de ciudad que somos y nos han convertido.
Por ello tengo, y quiero comparar, a mi mujer preferida zapatista y chiapateca, de la que no sé nombre ni edad -y que subí al blog hoy hace un año-, con mis estupendas, abnegadas y entregadas mamás. Que si son capaces de pasar toda una noche en vela, para hacer veinte disfraces de piratas y faldas de tutú, para las veinte compañeras y compañeros del "cumpleaños feliz" de su criatura, ¿Qué no serían y serán capaces de hacer?
José Coronado
He fotografiado a José Coronado varias veces. Las fotos de la primera sesión, las recuerdo pero tendría que buscarlas escondidas en algún cajón, ya hace mucho tiempo.Yo todavía estaba en la facultad y él supongo que empezando. Esta pertenece a una más reciente, aunque el tiempo pasa muy deprisa y supongo que han vuelto a caer unos cuantos años. Es muy difícil saber como es alguien en estos intercambios de trabajo, a veces por timidez, por endiosamiento, por falta de profesionalidad, o por cientos de pequeñas casualidades, la interacción no existe. El trabajo no sale, la foto no sirve, el alma no está. A veces el alma no está, pero el personaje te ha dejado desarrollar un juego de luces y encuadres y la foto funciona. A José Coronado, le recuerdo sonriente, agradable, dispuesto y muy profesional. Llegó tarde a la cita, bastante tarde, pero llegó con ganas y dispuesto...Eso se agradece, un buen tipo.
Joaquín Sabina
Este es el tipo personaje, dentro de mi mundo de
retratos, que al principio no me terminaba de convencer. No recuerdo muy bien
por qué, quizás representaba esa dejadez viciosa, ese tipo crápula y mujeriego,
el tipo de hombre que en mi vida normal yo intentaba siempre mantener alejado.
Quizás, era muy joven cuando le conocí, en aquella primera sesión, porque con el
paso de los años y a medida que le fui haciendo fotos empecé también a
comprender. Claro, que si para mí los años me daban seguridad y madurez, a él, supongo,
que le daban moderación.
Debe ser muy difícil ser un tío famoso, tenerse que
quitarte todos los días tentaciones de la chepa, cuando se va por ahí ofreciendo
versos y canciones de amor. Pero a mí, ahora, me cae bien, muy bien, y
mucho mejor si me comporto como él o ellos: Sírveme un
Whisky, Joaquín, por favor !!!
Pasas por delante de su casa, llamas al portero automático y con un poco de suerte te abren la puerta, no sé quien. Subes y te sientas, allí en el sofá, y te la tomas: la cerveza, la copa... (Bueno, ahora ya no sé si en su casa se dan esas situaciones, o no).
Claro, que es éste el tipo de hombre que disfruta mejor
un buen amigo -que escriba con él frases obscenas en una servilleta de papel-,
un colega, una colega que no se sienta implicada, ni seducida por adornos, ni
palabras. (Supongo que no dirá lo mismo aquella que cayó en sus redes y que
todavía se esté preguntando por qué se marchó. Más de una existe, seguro.)
Si es que no es que sea guapo, aunque mejora con
los años, pero el punto lo tiene, el puntito. Como dice él: "Joder si lo
tenía" "muchacho, el punto del gazpacho"
Ahora, yo no le perdonaré una cosa a este individuo
seductor. Después de un día, adularme y decirme: ahí está, esa fotógrafa mía, yo le pregunté:
-A ver ¿cómo me llamo?
-A ver ¿cómo me llamo?
Y es que...no tenía ni puta idea el muy
cabrón.
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